viernes, 3 de abril de 2026

Ya llegué....

 

De noche, siempre de noche, cruzo la ciudad para verla. Una brújula interna , algo que no entiendo, quizás un placer culpable,  me lleva  hasta su casa para cruzarnos desnudos como animales salvajes.

"Ya llegué"... escribo en el celular para avisarle. Al acercarme sé que me espera detrás de la puerta...la cómplice de momentos de locura. La misma, pero distinta en cada encuentro. La puerta se abre y su perfume me recibe como un abrazo suave, tras la penumbra es ella la que transforma el espacio en algo deliciosamente prohibido y dulce. El roce primero de las manos, cadera con cadera y luego de las bocas,  despierta un hambre atávica, algo primitivo y poderoso que transcurre sin tiempo, siempre entre paredes, oculto a otros.

Se desata en mi interior la fiera, el lobo estepario que sale de su cueva para cumplir con su cometido, la cópula sagrada que llena su vientre cada vez y se retira sin dejar frutos a futuro. Después de la locura, como un ritual, la observo desnuda mientras su cabeza reposa en mi brazo. Ella me escucha y la miro con sus formas más redondas, la piel menos turgente, reconozco cada espacio recorrido con mis manos, boca y besos. Su respiración sube y baja, relajada, a veces aún ansiosa y entiendo al hundirme en su mirada apenas visible en la semi oscuridad, que seguiré llegando -como un lobo hambriento-  cada luna, hasta saber que ya no estará más detrás de aquella puerta.

martes, 29 de mayo de 2018

Lluvia de pajaros heridos



La lluvia era mi esperanza, dijiste que vendrías.
Fueron lápida  en el pecho las gotas de agua cayendo sobre mí.
Bajo otras lluvias, seguirán danzando mis memorias
como pájaros heridos azotados por el viento.

El amor no consumado es una fiera que te nombra despacito.

jueves, 30 de julio de 2009

Poesía erótica

Me encontré hace días con el correo de un poeta amigo, Carlos Órdenes Pincheira , quien me invitaba a leer un blog llamado "Poesía erótica", que escribe América Comparini, que además de acoger a otros poetas, logra por medio de la traducción al francés, captar el sentido de los versos y darle una sonoridad distinta.

Escribí entonces este abrazo, que como todo lo que se escribe ,no es sino una imagen detenida de un momento especial y lo comparto con ustedes.


Abrazo de luz


El fauno se escondió tras las cortinas
-riendo con sonrisa socarrona-
para observar mejor aquel encuentro,
dos amantes, beso a beso, boca y boca.

Recorría la piel traviesa lengua,
haciendo en cada poro un puerto nuevo.

Danzaban muslos y brazos en silencio,
mezclándose sobre las tibias sábanas.

Una risa rompió el silencio cómplice,
presagio del gozo advenedizo,
y el labio nombró al justo –era tu nombre-
en el preciso momento en que el vacío
se abrió como un abrazo de luz humedecida,
en medio de las piernas-de las mías-
temblorosas aún… por la caricia.

viernes, 25 de julio de 2008

El abuelo

El abuelo estaba con la cabeza baja, sentado sobre la silla de madera, los ojos miraban el suelo sin mirar exactamente , perdidos en su propio paisaje interno. El ruido llegaba a sus oídos como si estuviera lejano, la tibieza de la silla y el pantalón húmedo en la entrepierna paulatinamente comenzaban a enfriarse. Un hilillo de baba colgaba en forma permanente desde su boca, pero a él no le importaba, no lo sentía, de vez en cuando una mano piadosa se acercaba y lo secaba.
El barullo externo llegaba con más fuerza a remover su tranquilidad y podía ver que una cara se colocaba enfrente de la suya sonriendo, en un gesto mecánico asentía como dando una aprobación.
Lentamente el exterior comenzó a abrirse frente a sus ojos y el ruido se transformó en música, en medio de la bruma permanente que nublaba su vista presintió que los otros bailaban, quiso levantarse pero las piernas no respondían, lo intentó de nuevo, pero parecían petrificadas, entonces sintió la mano que lo levantó y lo puso de pie, se abrazó fuerte al cuerpo, buscó la mano y en su memoria aparecieron los pasos de tango, un leve vaivén del cuerpo aferrado a una extraña indicaba que bailaba, se olvidó del tiempo, del abandono, de la imposibilidad de moverse y dentro de sí bailó como en su juventud.
La melodía cesó, le volvieron a dejar sobre la silla y volvió a entrar en su paisaje. En la sala dos figuras de pie jugaban con globos y reían instando al grupo a unirse al jolgorio, algunos sonreían, otros miraban impávidos.
Detrás de la mampara blanca, un ferétro café con un cuerpo frío era remolcado hacia la puerta de salida.
En la sala la música seguía y nadie se enteró de nada.

domingo, 4 de mayo de 2008

Nombre



Tu nombre, verbo que conjugo,
se asoma a mi lengua en las mañanas,
él mismo es quien despide cada día.
Tu nombre sin tu abrazo, es sólo un nombre...

martes, 29 de abril de 2008

Veinticuatro lunas

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Han venido a asomarse sobre el cielo
desde aquel primer encuentro de miradas
veinticuatro lunas llenas con sus meses
y aún estoy aquí sobre tu almohada.

Después de cruzar el mar durante horas
con continentes viejos pegados a tus suelas
revive mi juventud bajo tu abrazo
y vuelvo a sentirme joven y altanera.

Pero, en tu ausencia mis ventanales cierro,
también la puerta, cubro los muebles de mi casa,
pongo de luto mi carne , me hago vieja
guardo el deseo, oculto entre las sábanas.

Se nubla el día , llega a mi frente el invierno.
porque el tiempo se acorta para ambos
y aún tengo tibios en la boca, esos locos besos
que quieren recorrerte como tren descarrilando.

Ven... no tardes que el tiempo me consume,
en la calle los árboles de hojas se desnudan
y en las pupilas apareciendo está el otoño.
¡No vayas a encontrarme fría y muda!!



miércoles, 9 de abril de 2008

Dame tu mano

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Tu mano es fuerte, trae olores a tierras prometidas,
de lugares lejanos,
tu mano, en morena piel , sutilmente con la yema de los dedos
abre surcos , siembra
y se troca en liviana pluma para escribir amanecidos sueños.

Mano cómplice sosteniendo la mía cruza el tiempo y el océano,
camino a tu lado,
pequeña niña, con soles escondidos en la mirada oscura
en ansiosa espera
para abrirte el día de mañana mis ojos plenos de verano.

Extiendo mis brazos hacia tu luz celeste, dame tu mano.